Almacenamiento

Cómo comprobar la velocidad de un SSD en Windows 11: Task Manager, WinSAT y CrystalDiskMark

Windows 11 permite revisar el rendimiento de un SSD en tiempo real, ejecutar una prueba con WinSAT o medir lectura y escritura con CrystalDiskMark.

Windows 11 ofrece varias formas de comprobar el rendimiento de un SSD. El Administrador de tareas permite observar la velocidad durante una carga real, WinSAT proporciona una medición rápida sin instalar programas y CrystalDiskMark realiza pruebas secuenciales y aleatorias más adecuadas para comparar el disco con sus especificaciones.

Antes de medir la velocidad del SSD

  • Cierra aplicaciones que estén copiando, descargando o sincronizando archivos.
  • Evita ejecutar Windows Update, copias de seguridad o análisis completos del antivirus durante la prueba.
  • Comprueba que estás probando la unidad correcta si tienes varios discos.
  • Deja espacio libre suficiente para las pruebas que escriben datos temporales.
  • En un portátil, utiliza alimentación de corriente si quieres reducir la influencia de los modos de ahorro de energía.

Los resultados pueden variar según la temperatura del SSD, el espacio disponible, la caché, el controlador, la interfaz SATA o PCIe, la carga del sistema y el tipo de prueba. Por eso conviene comparar mediciones realizadas bajo condiciones similares.

Método 1: comprobar la actividad del SSD con el Administrador de tareas

El Administrador de tareas es la opción más rápida y no requiere instalar nada. Sin embargo, no ejecuta un benchmark controlado: simplemente muestra lo que el disco está haciendo en ese momento.

  1. Pulsa Ctrl + Shift + Esc para abrir el Administrador de tareas.
  2. Selecciona Rendimiento.
  3. Haz clic en el disco que corresponda al SSD, por ejemplo Disco 0 (C:).
  4. Observa los valores de velocidad de lectura, velocidad de escritura, tiempo de actividad y tiempo medio de respuesta.
  5. Para generar actividad real, copia un archivo grande mientras observas las cifras.

Este método sirve para detectar rápidamente si el SSD está trabajando y qué rendimiento obtiene durante una operación concreta. No es apropiado para comparar directamente dos unidades porque la carga de trabajo no está estandarizada.

Método 2: medir el SSD con WinSAT

Windows incluye WinSAT, la herramienta de evaluación del sistema de Windows. Puede realizar pruebas de almacenamiento desde la línea de comandos sin instalar software adicional.

Abre Terminal o Símbolo del sistema con permisos de administrador y ejecuta el siguiente comando para probar, por ejemplo, la unidad C:

cmd
winsat disk -drive c

Espera hasta que termine la evaluación. Entre los resultados pueden aparecer mediciones de lectura aleatoria, lectura secuencial y escritura secuencial expresadas en MB/s.

También es posible ejecutar pruebas específicas. Por ejemplo, la sintaxis de WinSAT permite seleccionar evaluaciones secuenciales o aleatorias y operaciones de lectura o escritura.

cmd
winsat disk -seq -read -drive c winsat disk -seq -write -drive c winsat disk -ran -read -drive c

Sustituye c por la letra correspondiente si quieres probar otra unidad. WinSAT resulta útil para obtener una referencia rápida, pero sus cifras no deben compararse directamente con las de CrystalDiskMark porque cada herramienta utiliza una metodología diferente.

Método 3: realizar un benchmark con CrystalDiskMark

Para obtener resultados más completos y reproducibles, CrystalDiskMark permite medir rendimiento secuencial y aleatorio de lectura y escritura. La herramienta es compatible con Windows 11 y dispone de versiones instalables y portátiles.

  1. Descarga CrystalDiskMark desde el sitio oficial de Crystal Dew World.
  2. Instala la aplicación o extrae la edición portátil.
  3. Abre CrystalDiskMark.
  4. Selecciona en la parte superior el SSD que quieres probar.
  5. Elige el tamaño de prueba y el número de ejecuciones.
  6. Cierra o pausa las aplicaciones que estén utilizando intensivamente el almacenamiento.
  7. Pulsa All para ejecutar todas las pruebas.
  8. Espera hasta que aparezcan todos los resultados de lectura y escritura.

CrystalDiskMark advierte de que sus pruebas escriben datos en la unidad y, como cualquier benchmark de almacenamiento, generan cierta cantidad de escrituras. Ejecutar pruebas ocasionales no equivale a una carga cotidiana, pero no tiene sentido repetir benchmarks de forma continua sin necesidad.

Qué significan SEQ y RND en CrystalDiskMark

Los resultados de CrystalDiskMark se dividen principalmente entre pruebas SEQ y RND.

  • SEQ: mide operaciones secuenciales con bloques grandes. Es especialmente relevante para transferir archivos grandes.
  • RND: mide accesos aleatorios con bloques pequeños, una carga más relacionada con numerosas operaciones dispersas del sistema y las aplicaciones.
  • Read: velocidad de lectura.
  • Write: velocidad de escritura.
  • Q: representa la profundidad de cola utilizada por esa prueba.
  • T: indica el número de hilos empleado.

Por ejemplo, una prueba secuencial puede producir cifras muy elevadas en un SSD NVMe moderno mientras que la medición aleatoria de 4 KiB será considerablemente menor. Ambas cifras representan cargas diferentes y no deben compararse entre sí como si midieran lo mismo.

Cómo comparar el resultado con la velocidad anunciada por el fabricante

Busca primero el modelo exacto del SSD y las especificaciones oficiales de lectura y escritura. Después compara esas cifras con una prueba equivalente de CrystalDiskMark, teniendo en cuenta que los fabricantes suelen anunciar máximos obtenidos bajo condiciones concretas.

Un SSD NVMe tampoco puede alcanzar su rendimiento máximo si está conectado mediante una generación PCIe inferior o con menos líneas PCIe de las necesarias. En unidades SATA, la propia interfaz limita la velocidad máxima disponible.

Por qué un SSD puede dar menos velocidad de la esperada

  • Procesos de Windows o aplicaciones utilizando el disco durante el benchmark.
  • SSD demasiado lleno.
  • Temperaturas elevadas y reducción automática de rendimiento.
  • Interfaz SATA o PCIe más lenta que la soportada por la unidad.
  • Menor número de líneas PCIe disponibles para un SSD NVMe.
  • Caché de escritura agotada durante transferencias prolongadas.
  • Configuración energética del equipo.
  • Diferencias entre la metodología del fabricante y la herramienta utilizada.

Si una medición parece anormal, reinicia el equipo, espera a que finalice la actividad de fondo y repite la misma prueba bajo condiciones comparables. Para evaluar correctamente un SSD, es preferible utilizar varias ejecuciones consistentes antes que sacar conclusiones de un único resultado.