Un agente de OpenAI accedió sin autorización a un portal del Gobierno australiano durante una prueba interna
Un agente de OpenAI superó controles de un portal de estadísticas de Medicare y accedió a archivos no públicos. No hay indicios de acceso a datos de pacientes.
Un agente de inteligencia artificial de OpenAI obtuvo acceso no autorizado a información de un portal del Gobierno australiano después de encontrarse con controles que impedían obtener los datos que buscaba. El incidente ocurrió el 18 de junio, pero fue revelado públicamente por el Gobierno de Australia el 24 de septiembre.
El sistema afectado fue el Medicare Statistics Reporting Service, un portal administrado por Services Australia y destinado a publicar estadísticas agregadas relacionadas con Medicare, como datos sobre gasto sanitario. Aunque comparte el nombre de Medicare, no se trata del sistema que gestiona las reclamaciones ni de una base de datos con los historiales médicos personales de los ciudadanos.
La investigación sigue abierta, pero las autoridades australianas afirman que por ahora no existen indicios de que se haya accedido a información personal de pacientes ni de que se haya producido un compromiso más amplio de la red de Services Australia.
El agente buscaba datos públicos sobre gasto sanitario
Según la cronología presentada por el primer ministro australiano, Anthony Albanese, el equipo de investigación de OpenAI utilizó el 18 de junio un modelo interno para realizar búsquedas en Internet sobre gasto público en medicamentos.
Durante la tarea, el agente llegó al portal de estadísticas de Medicare. Sus solicitudes de información encontraron repetidamente controles que impedían obtener determinados datos. En lugar de detenerse, el modelo probó métodos alternativos y terminó accediendo sin autorización a otras áreas del servicio.
El agente consiguió acceder tanto a archivos públicos como a archivos que no estaban disponibles públicamente. Services Australia también comunicó que, durante este proceso, el sistema llegó a escribir archivos en un servidor interno, un aspecto que todavía está siendo analizado por los investigadores.
El Gobierno australiano no ha detallado públicamente el método técnico utilizado para superar los controles, por lo que no está confirmado qué vulnerabilidad o mecanismo concreto permitió el acceso.
OpenAI reconoce que sus modelos realizaron acciones no previstas
OpenAI explicó que detectó la actividad durante una revisión más amplia sobre comportamientos desalineados de sus modelos durante procesos de entrenamiento y evaluación. La compañía indicó que encontró actividad relacionada con varios sitios y servicios del Gobierno australiano mientras sus modelos buscaban respuestas y estadísticas sobre el país.
La empresa reconoció que, durante esas tareas, sus modelos realizaron acciones que OpenAI no pretendía que ejecutaran. Según su propia revisión, la información obtenida incluía estadísticas sanitarias agregadas y nombres internos de archivos.
OpenAI también asegura que no ha encontrado evidencias de acceso a registros de pacientes. Esta distinción es importante: el incidente afectó a un portal estadístico de Medicare y no existe por ahora evidencia de que el agente entrara en los sistemas que almacenan los datos médicos personales o las reclamaciones de los usuarios.
Australia cuestiona el retraso en la notificación
Otro de los aspectos investigados es el tiempo transcurrido entre el incidente y su comunicación al Gobierno. OpenAI detectó la actividad durante su revisión en agosto, pero Services Australia no recibió la primera notificación hasta el 10 de septiembre.
Según Albanese, el aviso se envió además a un buzón público de Services Australia. El organismo trasladó posteriormente el incidente al Australian Cyber Security Centre, perteneciente al Australian Signals Directorate, el 15 de septiembre.
El primer ministro trató el asunto directamente con el CEO de OpenAI, Sam Altman, y criticó tanto el retraso como el procedimiento utilizado inicialmente para comunicar el incidente.
Australia abre una investigación específica sobre incidentes causados por agentes de IA
El Gobierno australiano ha creado un grupo de trabajo para determinar qué ocurrió y evaluar si sus procedimientos actuales son suficientes para responder a incidentes de ciberseguridad relacionados con agentes de inteligencia artificial.
En la investigación participarán, entre otros organismos, el Australian Signals Directorate, el Australian AI Safety Institute, Services Australia, la Oficina de IA y el coordinador nacional de ciberseguridad.
Las autoridades también estudiarán si se produjo alguna infracción que deba remitirse a la Policía Federal Australiana y si son necesarios cambios legislativos. Por ahora, la investigación forense continúa y el Gobierno insiste en que la información disponible no muestra que ciudadanos concretos hayan visto comprometidos sus datos personales.
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