El internet por satélite roza los 100.000 accesos en España tras multiplicarse por diez desde 2022
España cerró 2025 con cerca de 100.000 accesos a internet por satélite, casi diez veces más que en 2022, impulsados por las nuevas redes LEO.
El acceso a internet por satélite está creciendo a un ritmo muy superior al del conjunto de la banda ancha en España. El país cerró 2025 con cerca de 100.000 conexiones por satélite, frente a algo más de 10.000 a finales de 2022, según los últimos datos publicados por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
La cifra supone que este tipo de conexión se ha multiplicado casi por diez en solo tres años. La CNMC vincula gran parte de este crecimiento a la expansión de las nuevas constelaciones de satélites en órbita baja, conocidas como LEO, y señala especialmente la llegada de Starlink a España en 2022 como principal motor de la evolución reciente del mercado.
Cerca de 100.000 accesos, pero todavía solo el 0,5% de la banda ancha
El rápido crecimiento no significa que el satélite esté cerca de competir en volumen con la fibra. Los accesos satelitales representan aproximadamente el 0,5% de las conexiones de banda ancha fija en España, un mercado donde las redes de fibra hasta el hogar mantienen un peso muy superior.
Su función es diferente. Las conexiones por satélite resultan especialmente útiles en zonas rurales, viviendas aisladas, instalaciones remotas y otros lugares donde desplegar fibra o ampliar una red móvil terrestre puede resultar técnicamente complicado o demasiado costoso.
También han mejorado considerablemente sus prestaciones. Cerca del 90% de los accesos por satélite se concentra actualmente en velocidades de entre 100 y 300 Mbps, según la CNMC.
Starlink impulsa el crecimiento, pero no concentra necesariamente los 100.000 accesos
Los cerca de 100.000 accesos contabilizados corresponden al conjunto del mercado español de internet por satélite. Por tanto, la cifra no debe interpretarse como el número de clientes de Starlink en España.
La CNMC sí identifica a la constelación de SpaceX como el principal impulsor del crecimiento reciente. El mercado incluye además a otros operadores y proyectos, entre ellos OneWeb, integrada en Eutelsat, Viasat, Hispasat e Iridium, mientras Amazon desarrolla su propia constelación Amazon Leo.
Una de las razones técnicas de la expansión de servicios como Starlink es el uso de satélites LEO, situados a unos cientos de kilómetros de la Tierra. Esa menor distancia permite reducir la latencia respecto a los tradicionales satélites geoestacionarios, ubicados a cerca de 36.000 kilómetros, y ofrecer una experiencia más cercana a la de una conexión terrestre.
El siguiente salto será conectar teléfonos directamente con satélites
La CNMC también apunta a la integración de redes móviles y satelitales como una de las siguientes etapas del mercado. Las tecnologías conocidas como Direct to Device (D2D) o Direct to Cell (D2C) están diseñadas para que determinados teléfonos móviles puedan comunicarse directamente con satélites cuando desaparece la cobertura de las antenas terrestres.
Esto permitiría utilizar la red satelital como respaldo en zonas sin cobertura convencional sin depender necesariamente de una antena de internet por satélite instalada en una vivienda. En España ya se han realizado pruebas y activaciones excepcionales de este tipo de conectividad, aunque eso no equivale todavía a una disponibilidad comercial general para todos los usuarios.
El satélite complementará a la fibra en lugar de sustituirla
Pese al crecimiento de las constelaciones LEO, la CNMC no prevé que el internet por satélite desplace a la fibra como tecnología principal en España. Las redes terrestres mantienen ventajas de capacidad y eficiencia especialmente importantes en ciudades y otras áreas con una elevada concentración de usuarios.
El papel del satélite será principalmente complementario: extender la conectividad a lugares difíciles de cubrir, proporcionar una alternativa cuando una infraestructura terrestre falla y mejorar la resiliencia de las comunicaciones. La expansión desde poco más de 10.000 hasta cerca de 100.000 accesos muestra que ese mercado, aunque todavía pequeño frente a la fibra, está adquiriendo un peso creciente en la conectividad española.