Informática

El GP de Madrid despliega un centro de datos móvil capaz de mover hasta 650 TB por fin de semana

Madring estrena una infraestructura con fibra, servidores, más de 300 sensores por coche e IA para procesar hasta 650 TB de datos durante el Gran Premio.

El estreno de Madring como sede del Gran Premio de España convierte este fin de semana una parte de Madrid en una enorme infraestructura informática temporal. La Fórmula 1 despliega junto al circuito su Event Technical Centre, un centro de datos móvil encargado de recibir cámaras, audio, cronometraje y telemetría antes de procesar y distribuir una parte de esa información prácticamente en tiempo real.

El volumen es considerable: durante un fin de semana de Gran Premio, la infraestructura de la Fórmula 1 puede mover entre 600 y 650 TB de datos. Parte de ellos viaja entre el circuito y el Media & Technology Centre que la organización mantiene en Biggin Hill, Reino Unido, mientras que los datos más sensibles a la latencia se procesan directamente en la pista.

Un centro de datos que viaja de circuito en circuito

La infraestructura tecnológica que llega a Madrid no es permanente. La Fórmula 1 monta su Event Technical Centre en cada Gran Premio, lo pone en funcionamiento durante el evento y después lo desmonta para trasladarlo a la siguiente carrera.

Este centro recibe una gran variedad de señales generadas durante la competición: telemetría de los monoplazas, tiempos, datos de neumáticos, comunicaciones de radio, vídeo procedente de las cámaras y diferentes flujos de audio.

El sistema funciona conjuntamente con el Media & Technology Centre de Biggin Hill, que actúa como centro principal para buena parte de la producción audiovisual y el procesamiento de información de la Fórmula 1.

El modelo actual es muy diferente del utilizado hace unos años. Hasta 2020, la Fórmula 1 transportaba alrededor de 250 toneladas de equipamiento repartidas principalmente entre 14 contenedores técnicos. La transición hacia una producción más remota permitió reducir ese despliegue a tres contenedores y trasladar una parte importante del trabajo al centro británico.

Dos enlaces de fibra independientes conectan Madrid con Reino Unido

La conexión entre Madring y Biggin Hill constituye una de las piezas fundamentales de la arquitectura. La Fórmula 1 utiliza dos circuitos ópticos de 10 Gbps geográficamente independientes, concebidos para proporcionar redundancia si una de las rutas de comunicaciones sufre una incidencia.

Desde el circuito se transmiten datos a un ritmo que puede rondar los 8,5 Gbps. La información recibida en Reino Unido se procesa y posteriormente se distribuye a los sistemas responsables de la retransmisión, a los equipos y a otros destinatarios autorizados.

La operación está repartida entre aproximadamente 300 profesionales. Alrededor de 160 trabajan físicamente en el circuito y otros 140 participan desde Biggin Hill, funcionando ambos grupos como una única infraestructura de producción remota.

Más de 300 sensores en cada monoplaza

Una parte fundamental del volumen de información procede directamente de los coches. Según Lenovo, cada monoplaza incorpora más de 300 sensores y la infraestructura de la Fórmula 1 puede recibir alrededor de 1,1 millones de puntos de datos por segundo.

Estos sensores permiten monitorizar numerosos parámetros del vehículo y alimentan tanto los sistemas de la propia competición como las herramientas utilizadas por los equipos para analizar lo que está ocurriendo en la pista.

Los datos se combinan con información sobre neumáticos, posición, tiempos y otras variables para proporcionar una representación digital continuamente actualizada de la carrera. Parte de esta información también es necesaria para que la FIA y los sistemas de cronometraje puedan supervisar el desarrollo de la prueba.

La telemetría ya no hace el viaje completo hasta Reino Unido

Uno de los cambios tecnológicos más importantes de la temporada 2026 afecta precisamente a la telemetría. Anteriormente, esos datos viajaban desde el circuito hasta Biggin Hill para ser procesados antes de regresar a los destinatarios correspondientes.

La Fórmula 1 y Lenovo han trasladado ahora al Event Technical Centre el procesamiento y la deduplicación de aproximadamente 8 TB de telemetría generados durante cada fin de semana de competición.

Para ello se utilizan servidores Lenovo ThinkSystem SR650 V3 y sistemas de almacenamiento DE4000F dentro de una plataforma virtualizada, además de estaciones de trabajo ThinkStation P3 Ultra.

Procesar esos datos físicamente en el circuito elimina una parte del recorrido por la red. Lenovo cifra la reducción de latencia en hasta 0,3 segundos en las carreras geográficamente más alejadas del centro de Biggin Hill, una diferencia relevante cuando los equipos necesitan reaccionar en escalas de tiempo muy reducidas.

Madrid obliga a adaptar de nuevo toda la infraestructura

Madring añade una dificultad adicional porque se trata de un circuito completamente nuevo. Aunque la Fórmula 1 transporta una infraestructura estandarizada, cada trazado tiene una distribución física, conectividad y necesidades diferentes.

Los ingenieros de la organización llevan trabajando con el circuito madrileño desde antes de su estreno para decidir dónde colocar los sistemas técnicos y cómo conectarlos. El promotor local proporciona servicios básicos y comunicaciones, mientras que la Fórmula 1 lleva gran parte del hardware necesario para poner en marcha su centro técnico.

La infraestructura debe atender este año a los 22 monoplazas de la parrilla y a un enorme conjunto de cámaras, micrófonos, sistemas de cronometraje y equipos conectados repartidos alrededor del nuevo trazado.

La IA también participa en las decisiones durante la carrera

La inteligencia artificial entra en una capa diferente de esta infraestructura. Los equipos utilizan sistemas de análisis para procesar grandes cantidades de telemetría y evaluar escenarios que pueden cambiar en cuestión de segundos.

McLaren, por ejemplo, señala aplicaciones de IA para identificar patrones, anticipar la degradación de los neumáticos y filtrar grandes cantidades de comunicaciones e información. Su objetivo no es entregar completamente las decisiones estratégicas a un algoritmo, sino ayudar a los especialistas a detectar antes la información relevante.

Los datos utilizados en estos análisis no proceden únicamente del coche. También pueden incorporar temperatura de pista y ambiente, viento, estado de los neumáticos, tráfico, posición de los rivales y previsiones meteorológicas.

El equipo combina a los ingenieros presentes en el circuito con especialistas que trabajan a distancia desde su centro de operaciones. En el caso de McLaren, su infraestructura con Cisco permite que los datos recorran la distancia hasta su base británica en unos 18 milisegundos, según las compañías.

Las cámaras explican buena parte de los cientos de terabytes

La cifra de hasta 650 TB no corresponde únicamente a la telemetría de los coches. Los flujos de vídeo y audio de la producción internacional representan una parte considerable del tráfico generado durante un Gran Premio.

El Event Technical Centre recopila simultáneamente cámaras, radios de los equipos, micrófonos y datos deportivos para construir la señal que posteriormente reciben las televisiones y plataformas de distintos países.

La propia Fórmula 1 describe el ETC como una de las instalaciones transportables de este tipo más grandes y complejas. Durante un fin de semana habitual, alrededor de 600 TB de información en directo pueden circular entre esta instalación y Biggin Hill, mientras otras estimaciones de la infraestructura completa elevan el volumen total por encima de los 650 TB.

La tecnología de Madring funciona mucho antes de que se apaguen los semáforos

El centro de datos, la fibra y los servidores no se utilizan únicamente durante la carrera del domingo. Toda la infraestructura permanece activa durante las sesiones de entrenamientos, clasificación y el resto del fin de semana, cuando continúa generándose información que debe almacenarse, analizarse y distribuirse.

Por eso, los 600 a 650 TB corresponden al conjunto de un fin de semana de Gran Premio, no exclusivamente a las aproximadamente dos horas de carrera. En Madrid, este despliegue se estrena al mismo tiempo que Madring, convirtiendo el nuevo circuito en uno de los mayores nodos temporales de procesamiento y transmisión de datos que se montan actualmente para un evento deportivo.