El apagado del 3G avanza en España: qué móviles, ascensores y alarmas pueden quedar afectados
El cierre progresivo del 3G en España afecta sobre todo a equipos antiguos, ascensores, alarmas, teleasistencia y dispositivos IoT que dependen de esta red.
El apagado de las redes 3G continúa avanzando en España, pero el principal problema ya no está en la mayoría de los smartphones actuales. Ascensores, sistemas de alarma, dispositivos de teleasistencia, equipos de telemetría, routers antiguos y otras instalaciones IoT pueden depender todavía de módems 3G que tendrán que ser revisados o sustituidos.
No existe una única fecha en la que toda España vaya a quedarse sin 3G. Cada operador está ejecutando su propio calendario y el estado de la red puede variar según la compañía y la zona. Vodafone, por ejemplo, lleva años realizando una retirada progresiva y recomienda expresamente migrar a 4G o 5G los routers, módems y equipos IoT que todavía dependan exclusivamente del 3G.
Un móvil reciente normalmente no tendrá problemas
Para un usuario con un smartphone 4G o 5G relativamente moderno, la desaparición del 3G no debería suponer quedarse sin servicio. Estos dispositivos pueden utilizar las redes más recientes para los datos y, cuando el terminal y el operador lo permiten, realizar llamadas mediante VoLTE sobre 4G.
La situación cambia con teléfonos muy antiguos que solo soportan 2G y 3G o que no pueden utilizar correctamente los servicios de voz de las redes actuales. Dependiendo del operador, todavía podrían recurrir temporalmente a 2G para algunas comunicaciones, pero esa red también tiene sus propios planes de retirada y no debe considerarse una solución permanente.
También existen casos en los que una tarjeta SIM muy antigua necesita ser reemplazada para continuar utilizando correctamente los servicios de red más modernos. Si el operador envía un aviso específico sobre una SIM o un dispositivo, conviene comprobarlo directamente con la compañía antes del cierre de la red en esa zona.
El verdadero problema está en dispositivos que llevan años instalados
El 3G no se utiliza únicamente en teléfonos. Durante años fue una solución habitual para conectar equipos que necesitaban enviar pequeñas cantidades de información sin disponer de una conexión fija.
Entre los dispositivos que merece la pena revisar se encuentran:
- routers y módems que funcionan únicamente con 3G;
- sistemas de alarma con comunicador móvil antiguo;
- terminales de teleasistencia;
- sistemas de telemetría y monitorización remota;
- equipos industriales y máquinas conectadas mediante M2M;
- dispositivos IoT instalados hace años;
- sistemas de comunicación de emergencia de algunos ascensores;
- equipos de respaldo que utilizan una tarjeta SIM cuando falla la conexión principal.
Que un dispositivo tenga una tarjeta SIM no significa automáticamente que vaya a dejar de funcionar. Lo importante es averiguar qué tecnologías admite su módem y qué red utiliza realmente para enviar datos o realizar llamadas.
Por qué los ascensores necesitan especial atención
Muchos ascensores disponen de un sistema de comunicación que permite a una persona atrapada contactar con un centro de asistencia mediante el botón de emergencia. En instalaciones antiguas, esa comunicación puede realizarse a través de módulos móviles 2G o 3G.
La normativa española sobre ascensores refuerza además la importancia de esta comunicación. La ITC AEM 1 establece que los ascensores que no dispongan de un sistema de comunicación bidireccional deben incorporar un dispositivo que permita a las personas atrapadas solicitar ayuda en cualquier momento a un centro de rescate.
El apagado del 3G no obliga a sustituir el ascensor completo. Si el problema está en el sistema de comunicaciones, normalmente la adaptación se concentra en el módem, terminal o pasarela utilizada para conectar la cabina con el exterior.
Una de las alternativas es instalar equipos compatibles con LTE y VoLTE, de forma que los datos y las llamadas puedan utilizar redes 4G. La solución concreta debe determinarla la empresa mantenedora porque depende del sistema instalado y de las funciones de emergencia que tenga que conservar.
Alarmas y teleasistencia también pueden depender de redes antiguas
Otro grupo especialmente importante son los sistemas que permanecen instalados durante muchos años sin que el usuario piense en la red móvil que utilizan. Una alarma puede seguir funcionando perfectamente como sistema local y, sin embargo, tener un módulo de comunicaciones antiguo encargado de avisar a una central receptora.
Lo mismo ocurre con determinados dispositivos de teleasistencia. Si el equipo depende exclusivamente de una conexión 3G, la pérdida de cobertura puede afectar precisamente a la función que permite comunicar una emergencia.
No basta con comprobar que el equipo se enciende. Es necesario saber si puede establecer la comunicación exterior utilizando 4G, LTE-M, NB-IoT u otra tecnología que vaya a continuar disponible en la red correspondiente.
Los dispositivos que pasan de 3G a 2G no están necesariamente resueltos
Algunos equipos antiguos son compatibles tanto con 2G como con 3G y pueden cambiar automáticamente a 2G cuando desaparece la tercera generación. Esto puede evitar una interrupción inmediata en determinadas redes, pero solo desplaza el problema.
El 2G también está destinado a desaparecer, aunque su retirada sigue calendarios diferentes y en algunos casos se mantiene durante más tiempo precisamente por la gran cantidad de sistemas M2M e IoT que todavía dependen de él.
Por este motivo, al revisar una alarma, un ascensor o un sistema industrial no basta con preguntar si seguirá funcionando cuando se apague el 3G. La cuestión más útil es saber si el equipo ya soporta una tecnología actual que pueda sustituir definitivamente tanto al 3G como al 2G.
Cómo saber si un equipo puede verse afectado
El primer paso es localizar los dispositivos que utilizan una tarjeta SIM o una conexión móvil y que llevan varios años sin actualizarse. En empresas y comunidades de propietarios, esta revisión debe incluir sistemas que normalmente pasan desapercibidos porque funcionan de forma automática.
Después hay que comprobar el modelo del módem o del módulo de comunicaciones y consultar qué redes admite. Si sus especificaciones solo mencionan GSM, GPRS, EDGE, UMTS, WCDMA, HSPA o 3G y no aparece LTE, 4G u otra tecnología moderna compatible con el servicio, es recomendable contactar con el proveedor.
En un ascensor, debe consultarse con la empresa conservadora. Para una alarma o teleasistencia, con la compañía que presta el servicio. En routers, sistemas M2M y dispositivos IoT empresariales, la revisión debe realizarse con el operador o proveedor encargado de la conectividad.
No hay una fecha única para todo el apagado del 3G en España
El cierre se está realizando por operadores y zonas, por lo que presentar una única fecha como el día en que España apagará el 3G puede resultar engañoso. En unas redes el proceso está mucho más avanzado que en otras y los calendarios también han cambiado con el tiempo.
La consecuencia práctica es que no conviene esperar a una fecha nacional. Si un dispositivo depende exclusivamente del 3G, puede perder conectividad cuando el operador retire esa cobertura en la zona donde está instalado, aunque otra compañía continúe ofreciendo 3G en el mismo lugar.
La prioridad, por tanto, está en identificar ahora los equipos antiguos que funcionan de forma silenciosa en edificios, hogares y empresas. Los smartphones modernos serán en muchos casos la parte menos problemática de una transición que afecta especialmente a dispositivos diseñados para permanecer instalados durante muchos años.