Regulación

Galicia prepara reglas específicas para el uso de IA en las aulas dentro de su Ley de Educación Digital

Galicia quiere definir cuándo y con qué límites podrán usar la IA alumnos y profesores mediante una Ley de Educación Digital que sigue en tramitación.

Galicia prepara un marco más concreto para regular cómo pueden utilizarse las herramientas de inteligencia artificial dentro de los centros educativos. Las nuevas reglas forman parte de la futura Ley de Educación Digital de Galicia, que continúa su tramitación parlamentaria y todavía no está en vigor.

El conselleiro de Educación, Ciencia, Universidades e Formación Profesional, Román Rodríguez, ha comparado el planteamiento con un «código de circulación» para la inteligencia artificial. La idea es establecer unas reglas comprensibles que indiquen qué usos pueden hacerse de estas herramientas en las aulas, qué límites deben respetarse y qué responsabilidades corresponden a alumnado y profesorado.

Galicia quiere aclarar qué se puede hacer con la IA en clase

La propuesta parte de una realidad que la Xunta considera ya presente en el sistema educativo: profesores y estudiantes utilizan herramientas de inteligencia artificial tanto dentro como fuera de los centros.

En lugar de plantear únicamente si la IA debe utilizarse o prohibirse, el proyecto busca definir las condiciones en las que puede incorporarse al aprendizaje y establecer límites para aquellos usos que puedan entrar en conflicto con la función educativa, la privacidad o la responsabilidad del profesorado.

Rodríguez utilizó la comparación con las normas de tráfico precisamente para defender que disponer de reglas comunes puede permitir utilizar una tecnología sin dejar su aplicación completamente abierta a la interpretación de cada usuario.

La IA será una herramienta de apoyo, no un sustituto del profesor

El planteamiento de la futura normativa mantiene la supervisión humana como uno de sus principios. La inteligencia artificial podrá utilizarse como herramienta auxiliar dentro del proceso educativo, pero no deberá sustituir la intervención directa ni la capacidad de decisión del profesorado.

La propuesta también contempla que su utilización pueda servir para adaptar contenidos y actividades a las necesidades del alumnado, siempre dentro de las condiciones que establezca el marco educativo.

Esto supone diferenciar entre utilizar una herramienta de IA como apoyo y delegar en ella decisiones educativas que corresponden a docentes y centros.

Profesores y alumnos tendrán límites más definidos

Uno de los objetivos de la Ley de Educación Digital es convertir en reglas más concretas cuestiones que hasta ahora pueden depender de recomendaciones generales o de criterios establecidos individualmente por cada centro.

El marco deberá aclarar derechos, deberes y obligaciones relacionados con las tecnologías digitales y con la inteligencia artificial. Esto puede afectar tanto a la forma en que el alumnado utiliza estas herramientas para realizar actividades como a los sistemas que emplea el profesorado dentro del proceso educativo.

La futura norma se integra además en una regulación digital más amplia, que no se limita a la inteligencia artificial. El proyecto aborda otros aspectos de la utilización de tecnología en los centros y busca establecer un modelo común para el sistema educativo gallego.

La ley todavía no está aprobada

La Ley de Educación Digital continúa en proceso de tramitación, por lo que las medidas no deben interpretarse como obligaciones ya aplicables en los colegios e institutos gallegos.

El texto puede experimentar modificaciones durante su recorrido parlamentario antes de una eventual aprobación definitiva. Solo después de completar ese proceso podrán conocerse las obligaciones finales y la forma concreta en la que deberán aplicarse.

Por tanto, los centros educativos no tienen que asumir que las declaraciones realizadas durante la presentación del proyecto equivalen ya a nuevas normas en vigor.

La Xunta presenta el proyecto como pionero en España

El Gobierno gallego sostiene que la futura ley situará a Galicia en una posición pionera dentro de España al regular específicamente los usos permitidos y limitados de la inteligencia artificial en el ámbito educativo.

Se trata de una valoración de la propia Xunta sobre el alcance de su proyecto. Rodríguez volvió a defender esta posición durante el I Foro Europeo EducaIA, celebrado en Santiago de Compostela, donde representantes institucionales y especialistas debatieron sobre el impacto de la inteligencia artificial en la enseñanza.

El debate planteado por Galicia se centra así menos en decidir si los estudiantes acabarán utilizando IA y más en establecer bajo qué condiciones podrán hacerlo. Si la ley completa su tramitación, los centros tendrán un marco específico destinado a delimitar qué papel pueden ocupar estas herramientas dentro de las aulas gallegas.