Informática

TP-Link sigue sin poder lanzar nuevos routers en Estados Unidos mientras aumentan sus problemas legales

TP-Link todavía no ha obtenido la aprobación condicional necesaria para lanzar nuevos routers fabricados fuera de EE. UU. Sus modelos ya autorizados siguen funcionando y recibiendo actualizaciones.

TP-Link continúa sin poder obtener la autorización necesaria para comercializar nuevos modelos de routers fabricados fuera de Estados Unidos. La situación deriva de las reglas adoptadas por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) en marzo de 2026, que añadieron los routers de consumo producidos en el extranjero a su lista de equipos restringidos.

La medida no implica que los routers TP-Link que ya están en los hogares estadounidenses hayan sido prohibidos. Los modelos que recibieron autorización de la FCC antes del cambio pueden continuar vendiéndose y utilizándose, y siguen pudiendo recibir actualizaciones de firmware y seguridad.

La FCC exige una aprobación especial para los nuevos routers

Desde el 23 de marzo de 2026, un nuevo router de consumo fabricado total o parcialmente fuera de Estados Unidos necesita una Conditional Approval para quedar exento de la restricción.

Para conseguirla, el fabricante debe pasar por un proceso en el que intervienen organismos de seguridad estadounidenses y justificar, entre otros aspectos, su cadena de suministro y sus planes de fabricación.

Varios fabricantes ya han recibido aprobaciones para determinadas familias de productos, entre ellos Netgear, Amazon con Eero, Nokia, Adtran y Calix.

TP-Link, en cambio, todavía no aparece entre las compañías con una aprobación condicional para sus nuevos routers de consumo.

Los nuevos Wi-Fi 8 de TP-Link siguen pendientes en Estados Unidos

La situación afecta especialmente a los productos que TP-Link quiere introducir después de la entrada en vigor de las nuevas reglas.

La compañía ya ha presentado su nueva generación de routers Wi-Fi 8, pero los modelos que necesiten una nueva autorización de la FCC no pueden llegar al mercado estadounidense mientras no superen el proceso correspondiente.

TP-Link asegura que está trabajando con los reguladores y que pretende llevar su próxima gama Wi-Fi 8 a los consumidores estadounidenses.

Tu router TP-Link actual no deja de funcionar

Este es el punto más importante para quienes ya utilizan uno de estos dispositivos en Estados Unidos.

La propia FCC aclaró que la decisión no afecta al uso continuado de routers adquiridos anteriormente. Tampoco impide a las tiendas seguir vendiendo modelos que ya habían obtenido autorización antes de la nueva regulación.

TP-Link afirma igualmente que sus productos existentes:

  • siguen autorizados para su uso;
  • pueden continuar vendiéndose si ya estaban aprobados;
  • seguirán recibiendo soporte;
  • pueden continuar recibiendo actualizaciones de firmware y seguridad.

Por tanto, no existe una orden general para desconectar o sustituir un router TP-Link que ya esté funcionando.

La FCC permite actualizaciones de seguridad de los equipos existentes

La FCC aprobó además excepciones específicas para evitar que las nuevas reglas bloquearan modificaciones de software y firmware en dispositivos que ya estaban autorizados.

Estas exenciones permiten seguir distribuyendo actualizaciones destinadas a corregir vulnerabilidades y mantener la seguridad de los routers existentes.

La regulación se concentra principalmente en la autorización de nuevos modelos, no en dejar sin soporte de forma inmediata a millones de equipos vendidos anteriormente.

Florida, Montana, Iowa y Nebraska demandan ahora a TP-Link

A la disputa regulatoria se sumaron nuevos problemas legales el 6 de octubre. Los fiscales generales de Florida, Montana, Iowa y Nebraska presentaron demandas contra TP-Link con argumentos muy similares.

Las demandas acusan a la compañía de haber engañado a los consumidores sobre sus vínculos con China, su cadena de suministro y los riesgos de seguridad asociados a sus routers.

También citan incidentes en los que actores vinculados a gobiernos extranjeros han explotado vulnerabilidades presentes en routers para realizar ataques.

Estas afirmaciones forman parte de las acusaciones presentadas por los estados y todavía deberán resolverse en los tribunales.

TP-Link rechaza las acusaciones

TP-Link califica las cuatro demandas de basadas en premisas falsas.

La empresa sostiene que TP-Link Systems es una compañía estadounidense independiente, con sede en California, y que los dispositivos vendidos en Estados Unidos se fabrican en Vietnam.

También niega estar controlada por el Gobierno chino o compartir datos de redes de sus clientes con gobiernos extranjeros.

Las autoridades estatales cuestionan parte de estas afirmaciones y sostienen que la compañía mantiene una dependencia relevante de componentes y operaciones vinculados a China.

Qué cambia realmente para un comprador en Estados Unidos

La diferencia depende de si se trata de un producto antiguo o de un modelo nuevo.

  • Router ya autorizado: puede seguir utilizándose y, en general, comercializándose.
  • Actualizaciones: pueden continuar distribuyéndose a los equipos existentes.
  • Nuevo modelo fabricado fuera de EE. UU.: necesita superar el nuevo proceso de aprobación.
  • Nuevos routers TP-Link: siguen pendientes de esa autorización.

TP-Link ha dicho que está invirtiendo en fabricación e investigación y desarrollo dentro de Estados Unidos mientras solicita la aprobación condicional necesaria para sus próximos productos.

Por ahora, el efecto práctico no es una prohibición de los routers TP-Link que ya existen en el país, sino una barrera para que la compañía pueda introducir nuevos modelos en el mercado estadounidense mientras continúa el proceso regulatorio y se acumulan las disputas legales.