Regulación

La UE pide explicaciones a OpenAI, Anthropic y decenas de empresas por los riesgos de sus sistemas de IA

La Comisión Europea solicita información de seguridad y cumplimiento a más de 30 empresas de IA, entre ellas OpenAI y Anthropic, bajo el AI Act.

La Comisión Europea ha solicitado información sobre seguridad y cumplimiento a más de 30 empresas de inteligencia artificial de todo el mundo, entre ellas OpenAI y Anthropic. El proceso forma parte de la supervisión del AI Act y también alcanza a proveedores chinos.

Por ahora, la actuación se encuentra en una fase de recopilación y evaluación de información. La UE no ha declarado que estas compañías hayan infringido la normativa ni ha impuesto sanciones. Dependiendo de las respuestas y de lo que encuentre la Comisión, el proceso podría avanzar posteriormente hacia investigaciones formales.

La UE quiere comprobar cómo controlan los riesgos de sus modelos

La vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea responsable de soberanía tecnológica, seguridad y democracia, Henna Virkkunen, explicó que Bruselas está analizando cómo los principales desarrolladores gestionan los riesgos asociados a sus sistemas.

La Comisión está solicitando documentación e información relacionada con las obligaciones de seguridad y cumplimiento previstas por el AI Act, especialmente relevantes para los proveedores de modelos de IA de propósito general.

La legislación europea permite al AI Office solicitar a estos proveedores la documentación necesaria para evaluar su cumplimiento, mantener diálogos técnicos y, cuando existan motivos suficientes, avanzar hacia procedimientos de supervisión más profundos.

OpenAI y Anthropic están entre las empresas consultadas

Reuters sitúa a OpenAI y Anthropic entre las más de 30 compañías a las que la Comisión ha pedido información. La revisión tiene alcance internacional e incluye también desarrolladores chinos.

La iniciativa llega en un momento de mayor atención sobre el comportamiento de agentes de IA capaces de navegar por Internet, utilizar herramientas y ejecutar acciones fuera de una conversación tradicional.

En las últimas semanas se han conocido distintos incidentes durante pruebas internas de modelos avanzados, lo que ha reforzado el debate sobre si los mecanismos actuales de evaluación son suficientes antes de permitir que estos sistemas interactúen con servicios reales.

Estados Unidos también está aumentando su vigilancia sobre este ámbito. La FTC ya investiga a OpenAI y Anthropic por los posibles riesgos de sus agentes de IA.

El AI Act ya permite a Bruselas supervisar los modelos más avanzados

Las facultades de ejecución de la Comisión sobre los proveedores de los modelos de propósito general más avanzados comenzaron a aplicarse el 2 de agosto de 2026.

Entre las obligaciones relevantes se encuentra evaluar y mitigar posibles riesgos sistémicos. El AI Office puede pedir documentación e información para comprobar el cumplimiento y también realizar evaluaciones adicionales cuando sea necesario.

La normativa contempla además la posibilidad de solicitar acceso técnico a determinados modelos y recurrir a expertos independientes durante una evaluación.

Eso no significa que cada solicitud de información constituya automáticamente una investigación por infracción. La recopilación de documentación forma parte también del proceso ordinario de supervisión.

Bruselas considera que el AI Act puede afrontar incluso comportamientos inesperados

Virkkunen defendió que el marco europeo está preparado para responder a riesgos derivados de sistemas que actúen de formas no previstas por sus desarrolladores.

La Comisión sostiene que el AI Act fue diseñado para supervisar los modelos durante todo su ciclo de vida, en lugar de limitar las obligaciones únicamente al momento de lanzamiento.

Ese enfoque permite exigir nuevas evaluaciones si aparecen capacidades o riesgos que no estaban presentes, o no habían sido identificados, cuando un modelo llegó inicialmente al mercado.

Todavía no hay sanciones ni una decisión de infracción

La Comisión está ahora recibiendo y evaluando las respuestas de las empresas. El resultado puede variar según cada proveedor y la información entregada.

Si Bruselas encuentra indicios de incumplimiento, el AI Act le proporciona herramientas para solicitar más información, evaluar modelos y abrir procedimientos formales. Sin embargo, ese paso no se ha anunciado de manera general contra las más de 30 compañías consultadas.

Por tanto, la actuación actual debe entenderse como una ampliación de la supervisión europea sobre los principales desarrolladores de IA, no como una multa colectiva ni como una declaración de que OpenAI, Anthropic u otras empresas ya hayan violado el AI Act.