Tesla lanza el Cybercab en Austin y NHTSA abre una investigación horas después
NHTSA revisa cómo Tesla certificó el Cybercab sin volante, pedales ni espejos tras iniciar su despliegue comercial en Austin.
Tesla comenzó el despliegue comercial del Cybercab en Austin, Texas, y pocas horas después la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos, NHTSA, abrió una investigación sobre el proceso utilizado por la compañía para certificar el vehículo. El robotaxi de dos plazas está diseñado para circular sin conductor y carece de volante, pedal de freno, acelerador y espejos convencionales.
La investigación, registrada como Audit Query AQ26002, no parte de un accidente concreto ni supone por sí misma que NHTSA haya determinado que existe un defecto. El organismo quiere examinar los datos técnicos y el procedimiento en los que Tesla se basó para declarar que el Cybercab cumple todas las Normas Federales de Seguridad para Vehículos Motorizados aplicables.
NHTSA pone el foco en la certificación del Cybercab
En Estados Unidos, los fabricantes son responsables de certificar que sus vehículos cumplen las normas federales antes de comercializarlos. NHTSA puede revisar posteriormente esa certificación cuando considera que existen dudas sobre la aplicación de los requisitos.
Tesla comunicó al regulador que había certificado el Cybercab como conforme con todas las normas federales que considera aplicables. La cuestión que ahora estudiará NHTSA es hasta qué punto esa conclusión depende de considerar que determinados requisitos pensados para vehículos con conductor humano no son aplicables a un robotaxi concebido desde el principio sin controles manuales permanentes.
El expediente contempla hasta 1.000 Cybercab, aunque esa cifra no significa que haya 1.000 unidades transportando pasajeros en Austin. Los registros estatales consultados por Reuters mostraban 45 Cybercab registrados en Texas, dentro de un total de 420 vehículos autónomos de Tesla en el estado.
El Cybercab empezó a transportar pasajeros en zonas limitadas de Austin
Tesla inició el 3 de septiembre su despliegue comercial con un número reducido de unidades y anunció que los viajes estaban disponibles en áreas limitadas de Austin. La compañía pretende ampliar progresivamente tanto el número de vehículos como las ubicaciones en las que presta el servicio.
El Cybercab representa un cambio importante respecto a los Model Y utilizados anteriormente por Tesla en su red de robotaxis. El nuevo vehículo fue diseñado específicamente para conducción autónoma y elimina elementos tradicionales destinados a un conductor humano.
Esa arquitectura es precisamente la que plantea el desafío regulatorio. Buena parte de las normas federales actuales fueron redactadas para automóviles que disponen de conductor, volante, pedales y otros controles físicos.
Las normas para vehículos autónomos están cambiando, pero siguen vigentes
El Departamento de Transporte estadounidense está trabajando en cambios regulatorios que eliminarían algunos requisitos de controles manuales para vehículos diseñados exclusivamente para conducción autónoma. NHTSA ha propuesto, entre otras modificaciones, retirar la obligación de contar con un pedal de freno manual en determinados vehículos autónomos.
Sin embargo, el organismo subraya que las normas actuales continúan vigentes mientras esas reformas no hayan sido completadas. La investigación determinará si la vía utilizada por Tesla para certificar el Cybercab es compatible con ese marco existente.
Tesla no solicitó la exención utilizada por Zoox
NHTSA dispone de un procedimiento que permite conceder exenciones temporales a vehículos que no cumplen determinados requisitos tradicionales. La normativa permite autorizar hasta 2.500 vehículos por fabricante y año bajo determinadas condiciones.
Zoox, propiedad de Amazon, utilizó esa vía para su propio robotaxi sin volante y obtuvo en julio de 2026 una exención limitada para su despliegue comercial. NHTSA había indicado anteriormente que Tesla no había presentado una solicitud equivalente para el Cybercab.
La estrategia de Tesla consiste, por tanto, en sostener que el Cybercab ya cumple todas las normas que legalmente le corresponden, en lugar de pedir autorización para quedar exento de algunas de ellas. La auditoría federal determinará si esa interpretación es correcta.
La investigación no supone todavía una retirada del Cybercab
La apertura del Audit Query no equivale a una retirada ni establece que el Cybercab sea inseguro. NHTSA está revisando en esta fase el fundamento técnico y regulatorio de la certificación presentada por Tesla.
El resultado tendrá especial relevancia para los planes de expansión del fabricante. Tesla pretende aumentar progresivamente su red de robotaxis y convertir el Cybercab en una parte central de su estrategia de conducción autónoma, pero un problema con su certificación federal podría obligar a modificar el vehículo, solicitar una exención o limitar el ritmo de despliegue.
La investigación llega prácticamente al mismo tiempo que el debut comercial del modelo, convirtiendo la certificación regulatoria del Cybercab en uno de los principales obstáculos que Tesla deberá resolver antes de ampliar a gran escala su robotaxi sin controles tradicionales.