Regulación

Google cambia su buscador en la UE por la DMA y advierte de la mayor caída de calidad en 29 años

Google modifica Search en Europa para dar más visibilidad a comparadores externos y eliminar precios en tiempo real tras una multa de 460 millones de euros.

Google ha comenzado a desplegar nuevos cambios en los resultados de búsqueda de la Unión Europea para cumplir con las exigencias del Digital Markets Act. La compañía dará una posición mucho más destacada a servicios externos de comparación y reducirá la información mostrada directamente sobre hoteles, vuelos y restaurantes. Google asegura que el resultado representa la mayor reducción de calidad de Search en sus 29 años de historia, una valoración de la propia empresa que la Comisión Europea no comparte.

Los comparadores aparecerán antes que hoteles, aerolíneas y restaurantes

La modificación afecta especialmente a búsquedas comerciales y locales relacionadas con sectores como viajes, alojamiento y restauración.

Google mostrará en una posición destacada un servicio de búsqueda especializado o comparador, seguido de otros dos con una presentación menos detallada. Entre este tipo de intermediarios se encuentran plataformas como Booking.com o Expedia.

Los resultados directos de hoteles, compañías aéreas, restaurantes y otros proveedores continuarán apareciendo, pero parte de su contenido se desplazará hacia posiciones inferiores de la página.

Google eliminará información como los precios en tiempo real

Uno de los cambios más visibles afecta a los carruseles que permiten comparar establecimientos o servicios directamente desde Search.

Estos módulos seguirán existiendo, pero aparecerán debajo de los comparadores y perderán determinadas características. Reuters señala que Google retirará información útil como los precios en tiempo real de esos resultados.

Esto puede obligar al usuario a entrar en más páginas para consultar información que anteriormente podía comparar directamente desde Google.

El ranking seguirá dependiendo del algoritmo de Google

La DMA no establece un orden fijo de empresas que deban mostrarse. Google seguirá utilizando su algoritmo para determinar qué servicios especializados aparecen en las diferentes posiciones.

La diferencia es que la estructura de la página debe evitar que Google proporcione sistemáticamente una ventaja a sus propios servicios frente a alternativas equivalentes de terceros.

La Comisión Europea sostiene que Google había otorgado a sus propias herramientas de compras, hoteles, transporte y resultados deportivos una posición privilegiada mediante ubicaciones superiores, formatos visuales enriquecidos y filtros que los competidores no podían obtener en las mismas condiciones.

La Comisión multó a Google con 460 millones de euros por Search

La reorganización llega después de que la Comisión Europea concluyera el 23 de julio de 2026 que Google había incumplido el Digital Markets Act mediante la autopreferencia de sus propios servicios en Search.

Bruselas impuso una multa de 460 millones de euros específicamente por este comportamiento y ordenó a la compañía poner fin al incumplimiento.

Google recibió ese mismo día otra sanción de 430 millones de euros relacionada con Google Play y las restricciones impuestas a desarrolladores que querían dirigir a los usuarios hacia ofertas disponibles en otros canales.

Las dos decisiones elevaron las multas de la jornada a un total de 890 millones de euros.

Google tenía 60 días para adaptar el buscador

La Comisión concedió a Google un plazo de 60 días para corregir el incumplimiento relacionado con Search.

Si la compañía no aplica las medidas necesarias, la DMA permite imponer pagos periódicos que pueden alcanzar hasta el 5% de su facturación mundial media diaria mientras continúe el incumplimiento.

Este riesgo económico explica por qué Google está introduciendo cambios significativos incluso mientras mantiene públicamente que perjudicarán el funcionamiento de su producto.

Google habla de la mayor degradación de Search en toda su historia

La compañía utilizó un lenguaje poco habitual para describir la actualización. Google aseguró a Reuters que los cambios representan la mayor reducción de calidad de servicio de Search en sus 29 años de historia.

Nick Fox, vicepresidente sénior de Knowledge & Information en Google, sostiene que el nuevo diseño perjudica a los usuarios europeos, beneficia a grandes intermediarios y reduce la visibilidad de negocios locales.

Google también recalca que estos cambios se aplican a Europa y que los usuarios fuera de la Unión Europea no estarán afectados por esta modificación concreta.

Google asegura que sus pruebas muestran usuarios menos satisfechos

Antes del despliegue, la compañía probó los nuevos formatos con millones de usuarios europeos. Según sus propios datos, los participantes mostraron un nivel elevado de insatisfacción y tuvieron que reformular con mayor frecuencia sus búsquedas para localizar lo que necesitaban.

Estas cifras proceden de Google y no han sido auditadas públicamente por una entidad independiente. Por tanto, sirven para conocer la posición de la compañía, pero no demuestran por sí solas que la nueva Search vaya a resultar objetivamente peor para todos los usuarios europeos.

Google afirma que los cambios anteriores redujeron un 30% las reservas directas

Google lleva tiempo argumentando que la aplicación de la DMA beneficia principalmente a grandes intermediarios en detrimento de hoteles, aerolíneas y pequeños comercios.

La empresa afirma que cambios anteriores ya provocaron una caída de hasta el 30% en los clics gratuitos de reserva directa enviados desde Google a determinadas empresas europeas.

En la práctica, según su argumento, un hotel que antes recibía gratuitamente al usuario desde Search puede terminar dependiendo de una plataforma intermediaria que cobra una comisión por conseguir esa misma reserva.

El 30% es nuevamente un dato comunicado por Google y no una medición independiente aplicable a todo el sector turístico europeo.

Un experimento anterior de Google ya retiró resultados enriquecidos de hoteles

En 2024, Google realizó un experimento en Alemania, Bélgica y Estonia para estudiar qué ocurriría si eliminaba de Search funciones enriquecidas relacionadas con hoteles y regresaba a un formato más parecido a una lista tradicional de enlaces.

Según los datos publicados por la compañía, la satisfacción de los usuarios disminuyó, las búsquedas necesarias aumentaron y los hoteles perdieron más de un 10% de tráfico. El tráfico recibido por los intermediarios permaneció prácticamente estable.

Google terminó cancelando aquel experimento, pero utilizó sus resultados para argumentar ante Bruselas que eliminar funciones enriquecidas no necesariamente aumenta la competencia de la manera prevista.

La Comisión considera que Google estaba favoreciendo sus propios productos

La posición de la Unión Europea es diferente. La DMA prohíbe que una plataforma designada como gatekeeper trate sus propios servicios de forma más favorable que los servicios equivalentes de terceros.

La Comisión concluyó que Google incumplía esa obligación porque servicios propios aparecían en posiciones privilegiadas y con formatos visualmente más potentes que las alternativas de competidores.

Desde la perspectiva de Bruselas, obligar a ofrecer condiciones transparentes, justas y no discriminatorias busca permitir que otras empresas compitan en igualdad de condiciones dentro de una puerta de acceso a Internet tan dominante como Search.

Google y Bruselas discrepan sobre quién termina beneficiándose

El punto central del conflicto no es únicamente cómo se presentan los resultados, sino quién captura finalmente la relación comercial con el usuario.

Google sostiene que las nuevas reglas desplazan tráfico desde proveedores directos hacia intermediarios consolidados. La Comisión considera que el diseño anterior permitía a Google aprovechar su control sobre el buscador para colocar sus propios servicios por encima de competidores.

Ambas posiciones pueden tener consecuencias diferentes según el tipo de búsqueda: un comparador obtiene más oportunidades de competir, mientras que un hotel o restaurante puede perder parte de la visibilidad directa que anteriormente proporcionaban los módulos propios de Google.

Los usuarios europeos verán una Search diferente al resto del mundo

La consecuencia inmediata es una mayor divergencia entre Google Search dentro y fuera de la Unión Europea.

Un usuario europeo que busque un hotel, vuelo o restaurante puede encontrar comparadores externos en posiciones más prominentes y módulos directos con menos información que alguien que realice una búsqueda equivalente desde un mercado no sometido a estas obligaciones concretas de la DMA.

Google presenta esa diferencia como una degradación forzada del producto. La Comisión Europea la considera el resultado necesario de impedir que un gatekeeper utilice su posición dominante para favorecer sus propios servicios. El efecto práctico sobre usuarios, negocios e intermediarios podrá medirse con mayor precisión una vez que el nuevo diseño acumule suficiente tráfico real en la Unión Europea.