La española Grupo Oesía desarrolla tecnología cuántica para proteger comunicaciones desde el espacio
Grupo Oesía desarrolla una fuente de fotones y electrónica cuántica para QKD-GEO, el proyecto español de comunicaciones seguras desde órbita geoestacionaria.
La española Grupo Oesía participa en QKD-GEO, un proyecto destinado a desarrollar y validar tecnología para distribuir claves criptográficas mediante comunicaciones cuánticas desde un futuro sistema en órbita geoestacionaria. La compañía se encargará de dos componentes de la carga útil: la fuente de fotones y parte de la electrónica necesaria para controlar y procesar un generador cuántico de números aleatorios.
QKD-GEO forma parte de las actuaciones españolas del PERTE Aeroespacial y está liderado por Thales Alenia Space en España. El objetivo actual es desarrollar, construir y validar prototipos de la carga útil cuántica y de su infraestructura terrestre. No significa que España o la Unión Europea dispongan ya de una red cuántica espacial geoestacionaria operativa.
Qué es QKD y por qué se quiere llevar al espacio
QKD son las siglas de Quantum Key Distribution, o distribución cuántica de claves. Su función no consiste en transmitir directamente un mensaje cifrado mediante un ordenador cuántico, sino en permitir que dos puntos generen y compartan las claves utilizadas posteriormente para proteger sus comunicaciones.
La tecnología aprovecha propiedades cuánticas de partículas de luz, los fotones. Los estados físicos utilizados para representar la información son extremadamente sensibles a una medición. Si un tercero intenta interceptar el canal cuántico, la alteración producida puede ser detectada y permite descartar una clave cuya seguridad haya quedado comprometida.
Esta característica convierte QKD en una de las tecnologías estudiadas para proteger comunicaciones a largo plazo frente al aumento de capacidad de los ordenadores cuánticos, que podría poner en riesgo algunos de los algoritmos criptográficos de clave pública utilizados actualmente.
Grupo Oesía desarrollará la fuente de fotones
Uno de los componentes adjudicados a Grupo Oesía es la fuente de fotones de QKD-GEO. Su cometido es generar los estados ópticos que contienen la información cuántica utilizada durante la distribución de la clave.
En términos sencillos, es el elemento encargado de producir las señales luminosas extremadamente controladas que el sistema necesita enviar desde la carga útil espacial hacia las estaciones terrestres.
La fuente debe funcionar bajo condiciones propias de un sistema espacial, con requisitos estrictos de estabilidad, consumo, fiabilidad y resistencia ambiental. No se trata, por tanto, de trasladar directamente un equipo de laboratorio a un satélite.
También trabaja en el generador cuántico de números aleatorios
El segundo desarrollo de Grupo Oesía se centra en la electrónica de control y procesamiento asociada al generador cuántico de números aleatorios, conocido como QRNG.
Los números aleatorios son esenciales en criptografía porque permiten generar valores que un atacante no debería ser capaz de predecir. Un QRNG utiliza fenómenos cuánticos como fuente de esa aleatoriedad, en lugar de depender únicamente de algoritmos informáticos que producen secuencias pseudoaleatorias.
Grupo Oesía desarrolla la electrónica necesaria para que este sistema pueda operar dentro de la futura carga útil espacial de QKD-GEO.
Los primeros modelos de ingeniería ya fueron entregados
El proyecto ya ha superado una fase puramente conceptual. Grupo Oesía entregó el 30 de junio a Thales Alenia Space modelos avanzados de ingeniería correspondientes a sus dos desarrollos.
Estos equipos sirven para realizar procesos de integración y validación junto con el resto de elementos de la carga útil cuántica. El siguiente trabajo consiste en comprobar que los diferentes subsistemas pueden funcionar conjuntamente dentro de la arquitectura definida para QKD-GEO.
QKD-GEO incluye tanto el satélite como la infraestructura terrestre
El proyecto no se limita al equipo que podría viajar al espacio. QKD-GEO contempla una carga útil cuántica para una plataforma situada en órbita geoestacionaria y un segmento terrestre encargado de recibir y gestionar las señales.
Thales Alenia Space describe la carga útil con varios elementos principales: un telescopio de alta precisión, mecanismos de apuntamiento, una fuente de fotones polarizados, un generador cuántico de números aleatorios, una baliza láser y un procesador para generar las claves y ejecutar el protocolo de comunicación.
En tierra se necesitan estaciones ópticas equipadas con telescopios capaces de recibir los fotones procedentes del enlace espacial, además de un centro encargado de coordinar las operaciones y el acceso de los usuarios.
La órbita geoestacionaria plantea ventajas y dificultades
QKD puede utilizar fibra óptica para distancias terrestres, pero las pérdidas aumentan a medida que crece la longitud del enlace. Los satélites permiten plantear conexiones cuánticas a distancias mucho mayores utilizando enlaces ópticos a través del espacio libre.
QKD-GEO pretende estudiar específicamente una arquitectura geoestacionaria. Un satélite en este tipo de órbita permanece aparentemente situado sobre la misma región de la Tierra y opera a aproximadamente 35.786 kilómetros sobre el ecuador.
La distancia es mucho mayor que la de una misión en órbita terrestre baja, lo que introduce importantes retos para transmitir y detectar señales ópticas extremadamente débiles. A cambio, una plataforma geoestacionaria puede ofrecer cobertura continua sobre una región muy amplia.
El proyecto ya ha realizado pruebas entre La Palma y Tenerife
Antes de trasladar una carga útil de este tipo al espacio, el consorcio está validando la tecnología mediante pruebas terrestres representativas. En mayo de 2026, Thales Alenia Space anunció una transmisión cuántica experimental entre La Palma y Tenerife dentro del programa QKD-GEO.
El enlace atmosférico permite probar modelos de ingeniería de la carga útil y del segmento terrestre en condiciones que reproducen parte de las dificultades que afrontará el futuro sistema espacial.
Estas demostraciones son pasos de validación tecnológica. No equivalen a disponer ya de un servicio comercial de distribución cuántica de claves mediante un satélite geoestacionario.
QKD-GEO forma parte del PERTE Aeroespacial
El desarrollo se encuadra en la actuación 8 del PERTE Aeroespacial, dedicada a sistemas satelitales y terrestres para comunicaciones cuánticas. La contratación se gestiona mediante el CDTI y utiliza financiación europea procedente del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
La iniciativa pública de QKD contempla dos líneas de prototipos: una misión GEO, adjudicada a Thales Alenia Space España, y una línea en órbita baja, LEO, adjudicada a Sener Aeroespacial y Telespazio Ibérica.
El CDTI sitúa el presupuesto global de esa contratación de I+D en 125 millones de euros. Por su parte, Thales Alenia Space cifra específicamente el desarrollo de QKD-GEO iniciado en 2025 en 103,5 millones de euros.
España busca aportar tecnología a la futura infraestructura cuántica europea
El programa también está relacionado con el desarrollo de capacidades europeas de comunicaciones seguras. La Unión Europea trabaja en EuroQCI, una futura infraestructura que combinará redes cuánticas terrestres y enlaces espaciales.
Thales Alenia Space plantea QKD-GEO como una de las aportaciones españolas a esa estrategia. Hispasat participa en la definición de la misión geoestacionaria y del modelo de negocio, mientras que el consorcio incluye compañías, universidades y centros especializados en comunicaciones ópticas y cuánticas.
La participación de Grupo Oesía se concentra, por tanto, en tecnologías concretas dentro de ese sistema: generar los fotones que transportarán los estados cuánticos y proporcionar electrónica para la generación cuántica de números aleatorios. El proyecto todavía está en fase de desarrollo y validación de prototipos antes de una eventual misión operativa en órbita.